Los miembros de la Unión Europea se están coordinando para poner en marcha un plan con el que piensan expulsar de su territorio hasta 8.000.000 de personas.
Por medio de la norma conocida como "Directiva de Retorno", los veintisiete integrantes de la Unión buscan restringir y dificultar aún más la situación de quienes hayan ingresado o permanecido de manera ilícita dentro de los países miembros.
La negociaciones en torno a la Directiva generaron numerosas críticas de diversas ONG´s, que defienden los derechos de los inmigrantes ilegales. Por otro lado, investigadores del "Centro para la Reforma Europea" indicaron que Europa esta absorviendo, proporcionalmente, muchos más inmigrantes que cualquier otro lugar en el mundo. Esto, según ellos, debe ser controlado.
Aunque todos los gobiernos tienen el derecho de restringir la libre movilidad de quien se encuentre de manera irregular en su territorio, aún existen normativas internas muy diferentes en relación al tiempo en que cada Estado está autorizado a privar de la libertad a tal inmigrantes. Dicho período puede variar desde 4 de semanas (en España) hasta 20 meses (en Letonia).