Con esta ley, se efectua una ampliación de la ciudadanía española, facilitando a los descendientes de españoles adquirirla, sin importar si los mismos nacieron o no en el país ibérico, o si sus padres o abuelos emigraron o se exiliaron durante la Guerra Civil Española (en la década del 30) o en el período de la Dictadura de Franco (que acabó a mediados de los años 70).